Guía fiscal · 2026
Gastos deducibles para creadores de contenido autónomos
Cada gasto que te deduces correctamente reduce tu rendimiento neto y, con él, tu IRPF. Pero no todo lo que “parece” un gasto del negocio lo es a ojos de Hacienda. Aquí tienes lo que sí puedes deducirte, cómo, y lo que no, aunque tenga toda la lógica del mundo.
Los 3 requisitos para que un gasto sea deducible
- Vinculación con la actividad: el gasto tiene que estar relacionado con tu trabajo como creador, no con tu vida personal
- Justificación documental: necesitas una factura completa a tu nombre y NIF (no un simple tique de caja, salvo excepciones muy limitadas)
- Registro contable: el gasto debe quedar anotado en tu libro registro de gastos, dentro del ejercicio en que se produce
Equipo: cámaras, ordenador, micrófonos, luces
El material que usas para grabar y editar es deducible, pero normalmente no se resta de golpe en el año de la compra si supera cierto importe: se amortiza, es decir, se deduce en varios años según un coeficiente oficial (por ejemplo, los equipos informáticos suelen amortizarse a un coeficiente máximo en torno al 25-26% anual).
Ejemplo: compras una cámara por 1.500€ y un objetivo por 500€ (2.000€ en total). Amortizando al 26% anual, te deduces unos 520€ el primer año, otros 520€ el segundo, y así hasta amortizar el equipo completo — no los 2.000€ de una sola vez en tu declaración del trimestre en que lo compraste.
Software y suscripciones
Adobe Creative Cloud, Premiere, DaVinci Resolve, CapCut Pro, ElevenLabs, Canva Pro, herramientas de programación de publicaciones, hosting y dominio de tu web o portfolio: si están afectas a tu actividad, son 100% deducibles como gasto corriente del ejercicio en que las pagas. Guarda siempre la factura (no solo el cargo en el banco), porque es lo que te respalda ante una comprobación.
Parte proporcional de la vivienda si trabajas desde casa
Si declaras a Hacienda (en el modelo 036) qué parte de tu vivienda dedicas a la actividad, puedes deducir un porcentaje de determinados gastos:
- IBI, comunidad, seguro de hogar, amortización de la vivienda (si es tuya): se deduce el porcentaje de metros cuadrados que uses para trabajar, directamente
- Suministros (luz, agua, gas, internet): sobre ese mismo porcentaje de metros cuadrados, la ley aplica además un 30% adicional, así que el gasto deducible real es bastante menor
Ejemplo: tienes un piso de 80 m² y dedicas 12 m² a tu despacho (15% del total). El IBI anual es de 400€ → te deduces 60€ (15%). La factura de la luz es de 70€ al mes → te deduces 15% × 30% = 4,5% de esos 70€, unos 3,15€ al mes (≈ 38€ al año). Parece poco, pero es un gasto real y acumulable mes a mes.
Formación
Cursos de edición, másteres de marketing digital, formación en IA generativa aplicada a contenido, suscripciones a plataformas de aprendizaje: son deducibles si tienen relación directa con mejorar o mantener tu actividad como creador. Guarda siempre la factura del curso, no solo el justificante de pago de la plataforma.
Lo que NO es deducible aunque lo parezca
- Ropa de calle, aunque salga en tus vídeos — solo es deducible ropa técnica o de protección de uso exclusivo en la actividad, no prendas normales
- Comidas sin límite: hay topes diarios (26,67€ en España, 48,08€ en el extranjero) y deben pagarse con tarjeta u otro medio electrónico, además de estar justificadamente vinculadas a la actividad — una comida cualquiera no cuenta solo porque hables de trabajo
- El coche, si también lo usas para tu vida personal — Hacienda exige afectación exclusiva a la actividad, salvo excepciones muy tasadas (por ejemplo, vehículos de reparto)
- Regalos a familiares o pareja, aunque aparezcan en tu contenido
- Un viaje de ocio entero, solo porque grabaste algún vídeo durante él — como mucho podrías justificar gastos muy concretos y proporcionales, no todo el viaje
Calcula tu situación real
Cuantos más gastos deducibles registres correctamente, menor será tu rendimiento neto y tu cuota a pagar. Usa nuestra calculadora para ver el impacto real de tus gastos en lo que te queda cada trimestre.
Este artículo tiene carácter informativo y no constituye asesoramiento fiscal. Los porcentajes de amortización y los límites de dietas pueden variar; consulta con un gestor o asesor fiscal para aplicar correctamente cada deducción a tu caso.